
Según el Catedrático de Ingeniería Química, Guillermo Calleja, dentro de dos décadas será posible la comercialización de vehículos propulsados con hidrógeno.
Aranjuez, 14 de julio de 2005.- Guillermo Calleja Pardo, director del curso Los problemas energéticos a gran escala: El hidrógeno, ¿mito o solución? de la Fundación Universidad Rey Juan Carlos ha analizado uno de los problemas más importantes en nuestros días: la necesidad de energía a escala mundial. Según Calleja, en un plazo de 15 ó 20 años, todos podremos conducir un vehículo comercial cuya fuente de alimentación sea el hidrógeno. De momento, ya existen autobuses públicos en varias ciudades españolas que utilizan este tipo de energía para funcionar, aunque se trata de pruebas pilotos que hay que seguir desarrollando.
Para Calleja, es necesario un acuerdo real entre los fabricantes de coches y los productores de hidrógeno, ya que sin una apuesta conjunta entre unos y otros será imposible la comercialización de estos vehículos para uso particular. Además, otro problema añadido es la dificultad de desarrollar un sistema de distribución de hidrógeno hasta las futuras hidrogeneras en sustitución de las gasolineras.
Para el director del curso, las grandes ventajas del hidrógeno respecto a los carburantes fósiles son su baja contaminación, su bajo coste y su alto rendimiento en el transporte, y niega que su almacenamiento pueda generar peligros significativos, a pesar de estar a presión en grandes tanques. Además, esta fuente de energía contribuye a la consecución del Protocolo de Kioto ‘ya que en su combustión no se genera CO2 sino agua’.
Según Callera el hidrógeno no es una solución única para resolver todos los problemas energéticos, sino que es un elemento más de la variedad de alternativas energéticas. De tal forma apunta que ‘hará falta tiempo, apertura de mercado y empresas decididas a invertir, para que el hidrógeno pase a ser una realidad’.